El liderazgo en la historia. Recuperamos y revisamos el artículo.

Si nos  fijamos en la definición de líder que hace Real Academia de la Lengua, nos encontramos con la definición de ‘Persona que dirige u orienta a un grupo, que reconoce su autoridad’ o ‘persona, equipo o empresa situados a la cabeza en una clasificación’.  Pero ofrece otras tres acepciones más: “persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como jefe u orientadora”, ”persona o equipo que va a la cabeza de una competición deportiva”, ”construido en aposición, indica que lo designado va en cabeza entre los de su clase”.

Existen numerosos estudios internacionales que han analizado las conductas sociales de los individuos tanto dentro como fuera de las empresas. A fines de los años 50 la escuela estructuralista se crea, con el fin de estudiar los problemas de empresas y de las instituciones,  prestando especial atención a los aspectos de autoridad y comunicación. Considera que existen cuatro elementos, que son comunes a todas las empresas: la comunicación, autoridad, estructura de comportamiento y de formalización.

Se desarrolla a partir de las aportaciones de psicólogos y sociólogos que se dedican a estudiar el comportamiento humano, de los que destaca Max Weber.

Pero antes de todo esto,  veamos como ha ido evolucionando el concepto de liderazgo a lo largo de la historia. Desde que el hombre es hombre, se han planteado numerosos sistema de organizar y la forma de gobernar y liderar tanto a personas como instituciones, ejércitos  o reinos  entre otros muchos. Desde las organizaciones humanas más primitivas a nivel antropológico, siempre se han estructurado mediante la presencia de un jefe de la ”tribu” o un jefe de la “manada”, al igual  que algunas estructuras animales.

Desde las estructuras más sencillas donde el líder es el más fuerte y su poder se sustenta en el poder físico hasta estructuras más complejas donde el líder, es en muchas ocasiones la persona elegida democráticamente, todos siguen esquemas similares.

Pero en las instituciones, organizaciones y empresas ¿Quien es el líder? ¿Es lo mismo líder que jefe? ¿Qué tipos de jefes existe y han existido a lo largo de la historia?

La historia esta plagada de referencias y de grandes “jefes”. Se ha escrito mucho sobre los lideres que han gobernado durante toda la historia.  Se ha analizado su comportamiento y actitudes frente a modelos de conducta, que en la mayoría de los casos estaban marcados por la cultura, la época, el poder, la religión y sobre todo por su personalidad.

Podemos encontrar  muchos ejemplos de autores que han escrito sobre las maneras de gobernar. Una de ellos, Confucio, por el año 500 a.C., intento persuadir a los señores feudales de China sobre las artes de liderar sus reinos de manera benevolente, siendo más justo humano y moderado.

Si hacemos un repaso a la antigüedad, se ha podido saber que en determinados documentos de la Civilización Sumeria hacían referencia a tipos de liderazgo realizado por los sacerdotes, que gestionaban numerosos bienes procedentes de los tributos.

La civilización Egipcia ha dejado diferentes documentación sobre la gestión de los equipos para la realización de sus grandes construcciones. Es el caso de Ptah-hopet, que hacia el siglo XX a. C. escribió un libro con recetas e instrucciones sobre el comportamiento del jefe, fue utilizado por sus seguidores  hasta cinco siglos después. En la cultura Babilónica se estableció un código con un conjunto de regulaciones llamado Código Acadiano de Eshumunna.  Más tarde el Código de Hammurabi sobre el pensamiento administrativo de las personas y procesos de la época, así como la organización y la dirección.

La cultura oriental esta plagada de grandes filósofos que en mayor o en menor medida han hecho referencia a este tema. En el libro Tao Te Ching. El Libro del recto camino, atribuido a Lao- Tsé, datado entre  el siglo III o IV a. C. y modificada en su estructura hasta la fecha actual hacia el siglo XV d. C. se hacen numerosas referencias a como “mandar”. Se trata de una de un “resumen” de las enseñanzas del pensamiento Chino del Taoísmo. En él se ofrece una visión del Universo y se hace referencia a como gobernar una nación.  En el capítulo XVII, refiere a los grandes jefes y afirma que “pasan desapercibidos”, “los menos grandes son adulados y requeridos; los menos aún, temidos. Donde no hay fe, nada puede ser alcanzado por la fe, y entonces se recurre o la palabras”. En el Capitulo LIX  sigue diciendo que: “Para elegir al hombre y servir al cielo, el Sabio sólo utiliza la moderación; pues solo la moderación ha podido ser conforme al Principio (Tao)”. “Esta conformidad primaria es acumulación intensa de virtud. Con virtud intensamente acumulada no hay nada imposible de vencer: Como no hay nada que no pueda vencer, nadie conocerá su poder. Si nadie conoce su poder, puede tomar posesión de un pueblo. Por que los actos se identifican con la Madre, al gobernar al pueblo lo hará por muchos años. En el  siguiente afirma que Gobernando un estado como asarías un pez pequeño: con suavidad (…)”.

La civilización griega se caracteriza por es una de las culturas más desarrolladas en materia de filosofía, arte, pensamiento, religión y economía. Entre otras muchas aportaciones, Aristóteles recomienda que sean los filosos los que gobiernen,  y  Platón desarrolla un nuevo  estilo de gobierno, basado en la democracia.

Pero en materia militar, Ciro, en el siglo V a. C. apostaba por una asignación de tareas de acuerdo a las especializaciones y capacidades de cada individuo. Pero son los romanos, con su gran imperio, los que establecen un sistema de gobierno centrado en una de las claves de la gestión actual: la delegación.

Según se fue desarrollando las civilizaciones la complejidad de las estructuras fue aumentando. En la Edad Media, se centra el poder en una estructura feudal basada en un Rey todopoderoso y explotador de sus vasallos, que solo les quedaba obedecer. Es la iglesia católica que implantará un sistema de jerarquía basado en su organización unitaria con un líder ejecutivo, el Papa.

Todas las culturas a lo largo de la civilización irá aportando e implantando modelos de gestión, liderazgo y de gobierno. Pero es a principios del siglo XX cuando se empieza a analizar los líderes que han pasado a la historia y analizar sus capacidades y que les hicieron destacar.

Lideres religioso, reyes, faraones,  políticos, etc.. siempre han tenido unas características comunes. Autores como Stodgill afirma que estas habilidades de “líder” vienen determinadas por una situación específica, un lugar, una época y un contexto.

Varias van a ser las claves socio-políticas del siglo XX, la revolución industrial y sobre todo las dos guerras mundiales, marcaron un antes y un después en el contexto internacional.  En este siglo y desde Estados Unidos, se comenzaron a realizar estudios sociológicos que demostraron  que determinados roles de comportamientos o habilidades destacaban en los lideres. El Departamento de Defensa Americano se dedicó a analizar estas conductas en los mandos militares dando como resultado dos capacidades, “la tendencia a la tarea”, relacionada con la toma de iniciativa y otra que estaría relacionada con la organización de equipos (gestión de competencias).

Estos análisis sirvieron de base para los siguientes estudios y modelos. Uno de los primeros se desarrollo en los años 50, por Blake y Mouton, se trata de Managerial Grid, que a partir de una matriz numérica mide el comportamiento personal, de tal manera partir de dos ejes: grado de interés por las personas e interés por la producción.

Este modelo generó cuatro estilos básicos de liderazgo. Por un lado “Task Management“, centrado en organizar y dirigir la realización de la tarea.” Country Club Management“, que se basa en las necesidades de las personas, con poco por la consecución de objetivos. Impoverished Management – Pretender estar muy ocupado; bajo interés, por tanto, por el cumplimiento de objetivos como por las personas. Team Management. Centrado en ambas direcciones: la consecución de objetivos y la atención a las necesidades de las personas.

El siguiente modelo, denominado de Contingencia de Fiedler cambió el enfoque , de tal manera que son las diferentes situaciones y contextos los que afectan el estilo de liderazgo.

El modelo 3 dimensiones de Reddin. Bill Reddin desarrolló un modelo para medir “demandas situacionales”” para definir los procesos que el estilo correcto de liderazgo ante una situación concreta.

Teoría del Liderazgo Situacional de Hersey & Blanchard. Estos autores incorporan una de las piezas clave, que se tienen encuentra  en la actualidad: el grado motivación de los subordinados del equipo y la capacidad de motivarlos.

Managerial Achievement (M. Ach One) de Rick Roskin y Stuart Kotze.

A partir de los estudios del grupo de Ohio desarrollaron un modelo relacionado con la integración, la coordinación y los planteamientos a largo plazo de las acciones estratégicas de las organizaciones.

El denominado “Inventario de estilos de liderazgo transformacionales (TLSI)” de Kotze, basándose en estudios de la Universidad de Harvard,  fue el primero que empezó a diferenciar entre liderazgo y dirección-stewardship o administración de negocio.

Aportó un nuevo valor basado en la desmotivación, una tercera orientación que esta basado en factores externos, que denomina el “sistema”.

Kotze concluyo sus estudios no definiendo estilos de liderazgo si no comportamientos específicos dentro de las organizaciones (momentum radar) e identificar las técnicas de motivación para ser que estos sean más eficaces.

Max Weber estudio las organizaciones desde puntos de vista diferentes. Centro sus estudios y análisis en aquellas áreas de interés en que la economía y la sociología se relacionaban para así poder interpretar los tipos de motivación de la conductas de las personas.

Centró su atención en el poder y la legitimación de la autoridad. Se fundamenta en un concepto de autoridad legítima, a diferencia del concepto clásico de autoridad de origen divino. Considera que es una herramienta para imponer la voluntad de una persona sobre el comportamiento de otras y que hay quienes pueden ejercerla y quienes no.

Propone 3 tipos de autoridad:  la tradicional: de costumbre, autoridad de carisma, se basa en el contrato psicológico y en la relación personal, actitudes, habilidades y “carisma” y por último la legal, que ejerce las normas que conceden el ejercicio del poder. Desarrolló un modelo burocrático, el cual consideraba aplicable a las sociedades capitalistas como así también a las de tipo socialistas.

Considera a la burocracia como el único medio para maximizar la eficiencia, el rendimiento de cualquier orden de organizaciones.

Existen diferentes propuestas de organización, de modelos de autoridad y en definitiva de trabajo en equipo (que por definición ha de tener sistemas de autoridad).  Todos ellos aportan principios y fundamentos para diseñar y entender los modelos de organización dentro de las empresas, pero todos son modelos teóricos que dependen en una gran medida de las “personas” que los integrande sus características, de sus habilidades  y el entorno que las rodea. (Ver el artículo: roles dentro del equipo de trabajo).

Ortega y Gaset afirma que «Yo soy yo y mi circunstancia», reflexión que bien se podría aplicar a las organizaciones y decir que los equipos son “ellos” y “sus circunstancias” y que cada equipo y cada liderazgo y el tipo motivación debe adaptarse a las personas y al momento.

Referencias bibliográficas:

TSE, LAO. Tao-Tê-Ching. El libro del recto camino. Morata, 1979, Madrid.

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